El Ayuno Intermitente Ayurvédico

Cuando manda tu digestión y no tu reloj

Cuando hablamos de ayuno, lo primero que suele venir a la mente es el “ayuno intermitente” de moda: contar horas, saltarse comidas y aguantar el hambre con la esperanza de perder peso o “limpiar” el cuerpo. Puede funcionar, sí, pero ¿a qué precio?

En Ayurveda, la ciencia de la vida más antigua del mundo, el concepto de ayuno es totalmente distinto. Aquí no se trata de sacrificio ni de fuerza de voluntad. Se trata de sabiduría, de escuchar al cuerpo y, sobre todo, de respetar a un protagonista clave: el Agni, tu fuego digestivo.

El Agni: el Fuego Sagrado de tu Digestión

Imagina tu sistema digestivo como un fuego que necesita la leña adecuada y el momento justo para arder con fuerza, transformando la comida en energía. Ese fuego es el Agni:
Si lo sobrecargas con comida pesada o constante, se apaga.
Si lo dejas sin nada, se vuelve errático y consume tu energía.

Mientras que el ayuno occidental se centra únicamente en el tiempo (no comer durante x horas), Ayurveda nos recuerda que el ayuno es un acto de amor propio que se adapta a tus necesidades: depende de tu digestión, tu energía y tu naturaleza única.

Nutrir con Consciencia: El Ayuno Ayurvédico en la Práctica

Para alguien que practica el ayurveda, ayunar no significa dejar de nutrirse por completo. Se trata de dar un respiro al Agni mientras el cuerpo se mantiene ligero y energizado.

Infusiones calientes, caldos claros o cremas suaves de verduras ayudan a mantener la energía sin sobrecargar la digestión.

Consejos prácticos:

  • Olvida el reloj: No te obsesiones con la hora. Escucha tu hambre real. Si te despiertas sin ganas de desayunar, espera. Si tu estómago está ligero, hidrátate con agua tibia o una infusión.
  • Cena ligera: La noche es el momento ideal para descansar. Caldos, cremas o sopas ligeras son perfectos. Intenta dejar unas 12 horas entre la cena y el desayuno, pero sin forzar.
  • Hidratación inteligente: Durante el ayuno, bebe agua, infusiones calientes o caldos claros para mantener tu Agni activo (fuego digestivo) y suave.

Diferencias Clave: Cuidado vs. Sacrificio

La gran diferencia entre el ayuno occidental y el ayurvédico está en la intención. El primero busca un resultado externo, como perder peso o “desintoxicar”. El ayuno ayurvédico busca conexión y bienestar interno.

  • No pases hambre: Saltarte comidas por obligación es una agresión para el cuerpo. Debilita el Agni y desequilibra la energía vital.
  • Considera tu dosha: Cada naturaleza responde distinto. Vata se agota rápido, Pitta puede irritarse y Kapha se beneficia del ayuno prolongado. Por eso, Ayurveda adapta el ayuno a cada persona.

Un acto de amor

El ayuno ayurvédico no es un castigo ni un reto. Es un regalo para tu cuerpo y tu mente, que permite sintonizar con tus ritmos, fortalecer tu digestión y aumentar tu energía y vitalidad.

Olvida el reloj, deja de contar horas y aprende a escuchar a tu cuerpo. Escucha a tu Agni, cuídalo y hazlo siempre con cariño.

Cuéntame tu experiencia, me encanta escuchar.
Gracias.

Yoga Integral y el Asana

Aclarando conceptos

La palabra postura hace referencia a la posición de nuestro cuerpo, a la forma en la que está colocado o lo colocamos.

Sin embargo, asana, cuyo origen etimológico proviene del sánscrito y significa asentamiento, hace referencia al asentamiento físico e interno. Son posturas realizadas a plena consciencia.

En el Yoga Integral trabajamos la atención dentro del asana, desarrollamos un profundo trabajo meditativo dentro de cualquier asana. Fomentamos la atención empleando como gran herramienta, Raja Pranayama, que es la respiración consciente y estable.
Somos capaces de deshacer tensiones musculares somatizadas realizando este trabajo tan profundo.

¿Qué beneficios nos aporta
la práctica de asana en Yoga Integral?

La respuesta es infinidad de beneficios. No sólo al cuerpo físico, también al emocional y al mental.

· Cuando permanecemos en asana el tiempo suficiente comienzan a diluirse las tensiones orgánicas acumuladas, se relaja el sistema fascial.

· Actúa sobre el sistema nervioso, aportando un mejor funcionamiento del mismo. Es por esto que sentimos calma y paz al terminar las clases o después de nuestra práctica.

· Activa conexiones neuronales. Mejora nuestra capacidad creativa, cognitiva y nuestra memoria. Somos capaces de asimilar y gestionar las emociones y nos hacemos más flexibles frente a los cambios.

· Activa la circulación sanguínea, fortaleciendo nuestro corazón.

· De la misma manera se fortalecen, se flexibilizan y se vuelven más elásticas las articulaciones, los tendones, los ligamentos y los músculos.

· Además, toniica el sistema digestivo y refuerza el sistema inmunitario, íntimamente relacionados.

¿Cómo debe ser nuestra actitud frente al asana?

En función de nuestros conocimientos, nuestras emociones o experiencias podemos predisponer nuestra actitud hacia lo positivo o hacia lo negativo.

Siempre se habla de estar presente pero, a veces no lo conseguimos. Pon intención y todo llega.
No debemos estar pendientes de si mejoramos en un asana o no, con la práctica todo llega. Debemos fluir en nuestra práctica.
Aceptar nuestro cuerpo físico y su estado. Así somos. Es nuestro punto de partida y nos queda un largo viaje lleno de experiencias.
Disfrutar de este largo viaje que es la práctica constante y hacerlo a nuestro ritmo, sin prisas ni presiones, ni siquiera competir con algún compañero.
Ser libres para practicar, sentir, soltar emociones sostenidas innecesariamente… La práctica es nuestra decisión, nuestra. De nadie más.
Trabajar dentro de nuestros límites sin marcarnos otros, ni cercanos ni lejanos.

¿Cuándo es mejor practicar?

El mejor momento es por la mañana, en ayunas, a primera hora, cuando amanece. Esto nos ayudará a despertar el prana, la energía que se ha acumulado durante toda la noche y que permanece en estado de letargo.

Todo esto es lo ideal pero, la vida de los yoguis y yoguinis actuales está determinada, en muchos casos, por los horarios de trabajo, niños, casa…

¡No te preocupes! Lo más importante es sacar, sea cual sea el momento, un ratito para ti. Todos los días.

Construye tu práctica sólidamente, basada en la práctica de asana (la práctica física) y en la meditación (la práctica mental). Una práctica justa contigo y con tus necesidades. Y todo esto, en un espacio ordenado, ventilado, limpio y en silencio, todo esto con el fin de llevar la atención hacia tu interior.

Ir a un centro de yoga puede ayudarte a dirigir tu práctica.
Repite en ese, el que se va a convertir en tu momento, lo que te haya impactado en las clases, lo que haya llegado hasta lo más profundo de tu Alma, y sobre todo, ¡disfruta! Recuerda que lo estás haciendo voluntariamente, por y para ti.

Espero que esta lectura haya despertado en ti, las ganas de practicar. Deseo que encuentres tu momento y tu lugar para reconectarte con tu inmenso interior y que disfrutes de todos los beneficios que aporta la práctica diaria en lo físico, lo mental, las emociones, tu energía, y sobre todo, en tu Interior.

Om Shanti.

Texto y diseño: Cristina Álvarez.
Prohibida su reproducción total o parcial. Si lo quieres utilizar házmelo saber, por favor.

Si necesitas asesoramiento, puedes ponerte en contacto conmigo.

¡GRACIAS!

¿Qué es Yoga?

Me resulta muy complicado definir qué es yoga sin llevar a tu mente la imagen de una persona realizando una postura casi imposible, calisténica o acrobática. Así que, te diré qué es para mi:

«Es la gran herramienta con la que nos podemos desenvolver en la vida, en nuestro día a día. No solo se ejercita, equilibra, fortalece y flexibiliza tu cuerpo, también lo hace tu mente, tus emociones y tu energía. Cuando todo esto ocurre, te abres a la Verdad que llevas dentro, la Luz aflora, la Paz emerge y se expande el Amor. Emerge de ti la conciencia consciente.»

Para realizar nuestra Sadhana, la práctica diaria, debemos trabajar las 5 vías del Yoga, y te hablo desde el punto de vista de mi escuela, porque para otras líneas de estudio de yoga son 4 vías.

  • HATHA YOGA: Vía de lo físico. Dentro de esta encontramos las 6 disciplinas: Asana, Pranayama, Bandhas, Mudras, Kriyas y Shatkarma
  • RAYA YOGA: Vía de la Meditación.
  • BHAKTI YOGA: Vía del Amor y la Devoción
  • JNANA YOGA: Vía del Conocimiento
  • KARMA YOGA: Vía de Acción Desinteresada

Fíjate que buena herramienta la que habla de aprender para actuar desde el conocimiento, para llevar a cabo acciones que repercutan en un bien común, para Amar sin egoísmo, para trabajar la mente y el cuerpo y estar en equilibrio y armonía con nosotros y con todo lo que nos rodea.

El Yoga se desarrolla en medio de la vida y es aquí donde debemos poner en práctica lo aprendido.

Ya sé que estarás pensando que has leído que significa Unión. ¡Y lo es! Pero… une toda esa sabiduría y mira el resultado: Comunión. Participación en lo común, porque todo esto forma parte de nosotros y nosotros de ello.

Texto: Cristina Álvarez.
Prohibida su reproducción total o parcial. Si lo quieres utilizar házmelo saber, por favor.

Si necesitas asesoramiento, puedes ponerte en contacto conmigo.

¡GRACIAS!

El Agni

¿Sabes que es Agni? En artículo hablamos sobre el concepto, cómo favorecer tu Agni y cómo saber si funciona correctamente.

La palabra Agni, en sánscrito, significa fuego. Hace referencia a nuestro fuego digestivo. Es la fuerza, la energía que está presente en nuestros procesos digestivos. Agni es el responsable de digerir y asimilar los alimentos, de eliminar correctamente los productos de desecho resultantes de nuestra digestión.

En el buen funcionamiento del Agni influye no sólo la dieta, también el clima, los horarios, la actividad física… Todo esto contribuye al funcionamiento óptimo de nuestro metabolismo y a la nutrición de nuestros tejidos.


¿Cómo está tu Agni?

El Agni funciona correctamente cuando:
las digestiones son buenas, no sentimos ligeros tras la ingesta; cuando eliminamos los desechos originados por la digestión, a diario; cuando te sientes con energía, feliz y en calma; cuando distingues los sabores o cuando tu peso es estable.

El Agni no está funcionando bien si tras las comidas:
las digestiones son lentas y pesadas; aparece reflujo, acidez o hiperacidez, náuseas, flatulencias, dolores abdominales o hinchazón; cuando la lengua amanece con una sustancia blanquecina por encima; si se sufre de sobrepeso; cuando las heces tornan blanquecinas y la orina es densa… etc.


¿Cómo podemos fortalecer nuestro Agni?

Te dejo aquí algunos consejos para fortalecer tu fuego digestivo.

1. Come cuando tengas hambre.
Qué fácil es decirlo, ¿verdad? Pero es la única forma de no sobrecargar a nuestro estómago. Lo más importante es saber diferenciar cuando es gula y cuando es hambre.
Pongo ejemplos: salimos por ahí: vino y pincho. Seamos sinceros, muchas veces sin hambre. En el trabajo, alguien pasa con unos bombones, galletas o lo que toque… Y picas. Comer no debería ser un acto social.

2. Sé puntual
Esto quiere decir que tenemos que acostumbrar a nuestro organismo a comer a las mismas horas. Así se evitan los picoteos no deseados.

3. La forma de tus alimentos.
Lo ideal es ingerir los alimentos a temperatura ambiente o calientes, de temporada, locales y cocinados de forma saludable (cocidos, al vapor, al horno…)

4. El trabajo de tu Agni
Nuestro Agni no trabaja igual en todas las estaciones, ni tampoco trabaja igual durante el día que la noche.
En otoño e invierno y en las horas centrales del día, nuestro Agni es más fuerte. Esto quiere decir que, admitimos alimentos pesados.
En primavera y verano, así como en las primeras y últimas horas del día, nuestro Agni es más débil. Son los momentos menos adecuados para ingerir alimentos pesados.

4. ¿Qué entendemos por PESADO y LIGERO?
Ahora que ya sabes cuando es más potente y cuando está debilitado tu Agni, evita comer alimentos pesados en el desayuno y en la cena, inclúyelos en la comida.
Importante: los yogures y los quesos son pesados, evítalos por la noche.

5. Ingerir bebidas templadas o a temperatura ambiente.
El fuego digestivo, metafórica y literalmente, se apaga con las bebidas frías. Es complicado que esto ocurra si la bebida está a temperatura ambiente o templada.
Si te encanta beber agua fría, te recomiendo que la evites ingerir con esa característica durante las comidas o inmediatamente después.

6. Un día de ayuno semanal es ideal.
Para el Āyurveda, dos comidas al día, en personas sanas, donde se incluyan los seis sabores y con las cantidades adecuadas en macro y micro nutrientes, además de una correcta hidratación, sería lo óptimo.

Insisto en el concepto «personas sanas», pues en casos de enfermedades metabólicas o situaciones especiales como embarazo o lactancia, u otras situaciones como por ejemplo tratamientos contra el cáncer que debilitan nuestro organismo, no es recomendable realizar ayunos.

Ante cualquier situación, consulta con tu médico antes de empezar a realizar ayunos.
Si decides hacer un ayunos por tu cuenta, incluye alimentos de forma gradual, de ligero a pesado. Tu estómago necesita adaptarse.

7. Alimentos y especias
Puedes favorecer tu Agni aumentando la ingesta de algunas especias como el jengibre (no recomendado en personas hipertensas), el comino, la canela o la pimienta negra. El Ghee (también llamado mantequilla clarificada) o el hinojo, pueden ayudarte a activar tu Agni o fuego digestivo.
Así mismo, los masajes ayurvédicos específicos, son un gran aliado para este fin.  

8. Actividad Física
Ciertamente, la lacra de esta sociedad es el sedentarismo. Eres cambio, movimiento… Muévete. Hazlo todos los días, crea tu propia rutina. Y por favor, sé consciente de lo que hagas pues, no siempre necesitamos la misma intensidad, cantidad o tipología de ejercicio. 

Espero que te haya sido útil esta información. Házmelo saber, me ayudará a mejorar en los próximos artículos que escriba.

Texto: Cristina Álvarez.
Prohibida su reproducción total o parcial. Si lo quieres utilizar házmelo saber, por favor.

Si necesitas asesoramiento, puedes ponerte en contacto conmigo.

¡GRACIAS!